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Desde ARUCAS

GRAN CANARIA para el Mundo

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LOS CARAVANISTAS DE CANARIAS

!

B E Ñ E S M E N El Beñesmen es el día central del año de magos, en él nuestros antepasados ordenaban los asuntos materiales, y festejaban y veneraban las tradiciones culturales y espirituales. En el orden material, en el Beñesmen se celebraban los tagoror en que se repartían las tierras y zonas de labranza, pastoreo y pesca, así como ganados y enjambres, y se asignaban las tareas que los diferentes miembros de la sociedad realizarían en el año que comenzaba en dicho día. En el orden cultural, el Beñesmen suponía un encuentro de demostraciones culturales y deportivas en todas las facetas de las mismas. Por último en el orden espiritual, el Beñesmen es el día en que los magos agradecemos y pedimos a nuestras divinidades, sobre todo a las dos divinidades más importantes, a la divinidad Sol -Ach Amón-, y a la Madre Tierra, la Hija del Sol - Chaxiraxi, La Candelaria-. Y les agradecemos y pedimos con el ritual de la ruptura del Gánigo con leche y miel, y con el ritual de las candelas verdes. El ritual de la ruptura del Gánigo con leche y miel, consiste en romper el gánigo que durante el año pasado simbolizaba el bienestar de la comunidad lleno de leche y miel como ofrenda a la Madre Tierra para que mantenga ese bienestar en el año que comienza. El gánigo roto es sustituido por un nuevo gánigo que simboliza la reorganización de la Nación para garantizar el bienestar en el nuevo año. El Beñesmen se celebra en Agosto, en Canarias es el 15 de Agosto, mientras que en el resto de los países magos-amasik, el Beñesmen se celebra entre el 2º y el 3º domingo de Agosto. Que los primeros mapas en Canarias los hayan hecho geógrafos, topógrafos y militares ajenos a las islas, desconocedores del sentido propio y singular que tiene el español que se habla aquí, ha dado lugar a errores y anécdotas que hoy se acentúan hasta el disparate, con planes urbanísticos y hoteles de lujo que rebautizan playas. Fuerteventura es un caso paradigmático. ANÉCDOTAS Y ERRATAS DE LOS MAPAS MAJOREROS Fuerteventura, fuerte despiste Por Andrés Rodríguez Berriel (Escritor majorero, acaba de publicar su última novela ‘Los majalulos’) La toponimia de Fuerteventura está marcada por la traducción foránea, que le daba el leído y escribido de la época; primero cartógrafos y marinos, redactando cartas y derroteros, y más tarde topógrafos, escribanos, notarios, secretarios, etc., la mayoría funcionarios peninsulares que lo redactaban según creían ellos lo que era correcto. Los Derroteros de las Islas y Costa de África están tomados de Revue Maritime Colonial (publicación francesa), Mercantile Marine Magazine (inglesa), The West Coast Africa from Cape Spartel to Sierre Leone (United States Navy), The Africa Pilot or Mailing for Western Coast Africa (inglesa) y Roteiro da Costa Ocidental de Africa (portuguesa), con traducciones e interpretaciones que dejan mucho que desear. El primer levantamiento topográfico lo realizan, en 1944, las tropas que Franco había enviado a la isla temiendo un desembarco aliado. Lo ejecutan dos compañías de topógrafos y una de tiradores de Ifni, que realizan una triangulación geodésica entre el faro de Cabo Bojador –en África– y los picos de Vigán y de la Rosa del Taro –en Fuerteventura–, con sendas hogueras para las que estuvieron subiendo leña tres días y, más tarde, con toda una labor de campo a lo largo y ancho de la isla. Fotos del primer vuelo De este trabajo y las imágenes del primer vuelo para fotografías aéreas (en el año 1946), que sirvió para el catastro, surgen los mapas militares 1:25.000 y 1:50.000 que aportan una gran cantidad de topónimos (aunque con muchos errores). Estos soldados andaluces, navarros, vascos, catalanes, gallegos y moros interpretaban o españolizaban voces pre/poshispánicas majoreras en una cartografía que aún perdura. En el año 1968 se realiza por encargo del Cabildo otro vuelo para una cartografía 1:5.000 y en algunas zonas 1:1.000, pero sin casi toponimia, y el técnico valenciano que realizó el trabajo de campo ponía lo que le parecía para la señalización de las triangulaciones. En estos años, el MOP [Ministerio de Obras Públicas], con su señalización viaria, empieza a oficializar los nombres con errores y el desarrollo turístico de la costa termina por rebautizar el litoral con los nombres de los planes de ordenación turística, urbanizaciones y hoteles y apartamentos, e incluso nombres de sociedades turísticas y mercantiles, sin un control a nivel municipal por los ayuntamientos, ni insular por el Cabildo. El último avance topográfico lo da la Legión en los años 70, que con medios materiales, personales y con ayuda del Instituto Geográfico Topográfico y Catastral Nacional hace un barrido general de la isla. Señalizó pozos, estanques, viviendas e incluso gavias, nateros y corrales. La pena es que crearan nuevos errores y no fueran de la mano de instituciones como los ayuntamientos y cabildo, para corregir lo antiguo y mejorar lo presente. Rectificación rechazada En el año 1986, la Consejería de Educación edita para colegios e institutos un mapa político y otro físico de Fuerteventura, plagados ambos de errores (unos heredados de la toponimia anterior y otros nuevos inventados y disparatados). Ese año, quien esto firma, escribe a los ayuntamientos de la isla, al Cabildo, a la Consejería de Educación, al Parlamento y al Diputado del Común dando cuenta del desaguisado cometido. Sólo el ayuntamiento de Puerto del Rosario y el Cabildo insisten ante los entes superiores y, de todos ellos, únicamente el Diputado del Común logra interesarse y contesta al Cabildo con una carta docta y pedante firmada por un catedrático de la Universidad de La Laguna. Éste le echaba la culpa al mapa topográfico nacional, al nomenclátor nacional, a Correos y a los secretarios municipales por escribir y dar mal los nombres. Añadía que él y su equipo habían estado en la isla (posiblemente comiéndose un caldo de pescado) y que cuando los pastores le daban un topónimo dudoso, los secretarios le habían dado la grafía correcta y que no había que hacer caso de un personaje iletrado. Lo que no dijeron es que su equipo acababa de editar una Geografía de Canarias y un Atlas Básico donde se repetían los mismos errores y una rectificación les acarrearía un descrédito personal y, posiblemente, económico. El Cabildo, el Ayuntamiento y el Diputado del Común se dieron por satisfechos y el caso se archivó. Del rancho al bikini Los planes de ordenación y especulación han rebautizado toda la isla con nombres como Playa Esmeralda, Pueblo de las Flores, El Rancho de Matas Blancas, Punta del Sol, Los Gorriones, Los Lagos, Costa Ventura, Los Verodes, Sol y Ventura, El Gallo, D. Quijote, Bahía Calma, Los Albertos, Club Aldiana, Stella Canary, Holidays Center, Aguas Verdes, Costa de Antigua, Nuevo Horizonte, Tamaragua, Vacancy Coast, Club Bikini, etc. Lo peor de todo es que hay políticos que miran para otro lado, preocupándose más ¿de la inmortalidad del cangrejo? y de favorecer la especulación y el desarrollismo, que de resolver los problemas diarios y conservar la cultura popular que, por desgracia, ya va tocada del ala. Toto y Pájara desde lo alto del macizo de Betancuria./ foto Y. M. LO QUE EL OÍDO ESCUCHA Y NO ESCRIBE El percebe que el isleño llama ‘presebe’ se convierte en pesebre Aparte de los numerosos nombres de lugares dados como entidades de población que no lo son, o situados donde no están, los mapas actuales repiten viejos errores en la toponimia majorera. Empezando por los derroteros y cartas antiguas, está el conocido ejemplo de “Punta Pesebre” que aparece en mapas y cartas marinas de la punta norte de la península de Jandía. Sin embargo, es presebe como llama el canario al percebe, que el majorero llama también patacabra, y en ese lugar había un roque, coronado con guano de gaviotas, pardelas y charranes, que semejaba un percebe. Morro Jable aparece en cartas antiguas como Morro del Gable y la traducción Aquilón del Moro (Punta del Moro), que se asemeja más a Morro Jable (la palabra jable es una españolización de sable: arena en francés). El barranco del Ciervo, donde se asienta el pueblo de Morro Jable, es en realidad barranco del Siervo, porque siervos eran Pedro Darias Pedriales y Juan Gómez, los sirvientes de doña María Luisa de Muxica La Peregrina, repudiada por su esposo y desterrada a Fuerteventura, quienes dan origen a varios topónimos en Jandía (los de Casa de la Señora, llano de Juan Gómez y baja de Juan Gómez, donde éste desapareció picado por una sarda –pez de la familia de los escualos–) y en Antigua (la cuesta de Pedriales –hoy rebautizada de Pedrales– que arrancaba de Casa del Notario –desaparecida por Obras Públicas– y termina en la entrada de Agua de Bueyes). Pedro Darias, por cierto, es quien da origen a la leyenda de la Luz de Mafasca. La punta de Jandía y su faro asoman en el horizonte tras la barquilla de unos pescadores de Morro Jable./ foto Y. M. SOLO ERA CUESTION DE TIEMPO Personaje principal de la acción en una obra literaria o cinematográfica: el protagonista muere al principio del libro y los demás personajes recuerdan su vida. El precio de protagonismo se llama Federación Insular.nos volvemos ciegos, tenemos que sobrevivir, admitimos lo admisible, nos callamos padecemos de sordera no escuchamos, y por si fuera poco creemos que los demás somos estúpidos, cómo se puede reconocer a un club que se sostiene con un solo miembro como presidente y reconocerlo como club hablamos del Unión de Caravanitas, poca vergüenza tienen que tener la Federación Insular su presidente y su junta directiva para admitir y reconocer como club a este club, seguimos Sol Radiante, él propio presidente reconoce no tener ni saber nada de lo que significa tener unos estatutos de su propio club. Otro peso pesado que pertenece a la Federación Insular, Seguimos con el club . VWCALIFORNIA, Estos van por libre no asisten a ninguna reunión pero tenemos que aguantar para que no desaparezca la mentirosa y tramposa Federación Insular, y para terminar nos vamos con el más grande de todos los mentirosos, Club Las Palmas, Tenemos la dimisión de Claudio como presidente de la Federación Insular, mañana no la tenemos, hoy soy presidente yo, mañano no lo soy, hoy estoy en funciones, mañana entro de nuevo cachondeo puro y duro y lo mas triste de todo es que se creen que los demás somos gilipoyas y que no nos enteramos de nada y al final de todo esto es que la vida del campismo es muy dura, y muy dura tienen que tener la cara para seguir esgañándose ustedes mismo y creyendo que los engañados somos el resto ue Mar 30, 7:17 pm:
 








FELIZ NAVIDA D

Y NOS DICE COSTAS  QUE NO SE PUEDE HACER DESDE madrid.


PRESAS
 

 
navidad canaria

TIERRA CANARIA

Con tal de ser diferente ,me da la espalda  para su foto en el cotillo (FUERTEVENTURA) Fuerteventura

Corralejos FUERTEVENTURA

 auditorio ALFREDO KRAUS EN LA PLAYA DE LAS CANTERAS  GRAN CANARIA 

 
 

 





En caso de urgencia, aparentemente de gravedad, llamar al 061, no llame al 112, es perder un tiempo importante para salvar la vida.
Al llamar dejar constancia que la situación requiere atención inmediata, si en 10 minutos máximo no ha llegado la ambulancia con personal médico, trasladar al paciente en coche privado, dejando constancia por escrito de la situación en atención al paciente y posteriormente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad donde hayan ocurrido los hechos
(EL DEFENSOR DEL PACIENTE)





Contar historias a través de una fotografía es curioso: observas durante horas cómo se
mueve el mundo, con la intención de congelarlo en el momento preciso. Capturar una
imagen es fácil, pero lograr que diga algo, que transmita, que tenga voz propia, no
lo es tanto. furcias alegres y actores tristes, vagones vacíos y calles llenas, mendigos
ricos y famosos pobres, días negros y noches blancas, paseo de Triana y cañadas del Teide...
La vida corriente es extraordinaria,
MANUAL DEL BUEN CAMPISTA

MÍNIMAS REGLAS DE ORO A CUMPLIR:

-Ni abandones ni entierres la basura. Llévatela donde haya servicio de recogida.

-Cuidado con el fuego. En algunos lugares no hay que hacerlo nunca, en otros existen lugares apropiados. Apaga siempre los rescoldos y no arrojes nunca colillas, ni desde el coche ni andando.

-Cierra los portones, verjas, trancas, puertas de cabaña..., que te encuentres por el campo. Así se impide que entre o salga el ganado u otros animales.

-Cruza siempre las tierras de labranza por los senderos. No pises nunca los sembrados.

-Los perros, por norma, deben ir atados, para que ni molesten ni asusten al ganado, animales libres o personas.

-Respeta y cuida las fuentes y cursos de agua.

-Si vas en vehículo por pista, conduce despacio, pues en cualquier curva puedes encontrar caminantes o ganado.

-No conviertas la naturaleza en un taller, cambiando el aceite o lavando el coche en cualquier acequia.

-Reprender las actitudes negativas de otros caravanistas, haciéndoles ver que con su actitud lo único que consiguen es dañar la buena imagen del colectivo.
La tasa de analfabetismo en Canarias era en 1909 del 69%, la más alta de todo el Estado español. Esta situación venía de muy atrás y apenas había mejorado en el último medio siglo. Hacia 1860, y descontando los menores de 11 años, sólo una de cada diez personas sabía al menos leer y escribir. Por cada 100 adultos se contaban 82 que no lo hacían, cuando la media europea de entonces rondaba en torno al 45-50%. Según los datos que ofrece Núñez, únicamente estaban alfabetizados en ese año el 19% de los hombres y el 9% de las mujeres, porcentajes respectivos que en 1887 eran del 26 y del 19% y en 1900 del 35 y del 27%. Al amanecer del siglo XX tuvo Canarias el triste “privilegio” de estar, junto con Cádiz, entre las provincias españolas más analfabetas.

El diputado a Cortes Pérez del Toro denunció en una memoria coetánea la inoperancia de un exclusivo centro escolar por cada 39 entidades de población, mientras el periodista Ricardo Ruiz y Benítez de Lugo señaló que las 256 escuelas públicas de la provincia debían elevarse hasta 450 de regir la legislación vigente. De acuerdo con los índices del sociólogo Marcelo Álvarez, no es aventurado proponer que, precisamente en 1900, sólo uno de cada cinco canarios en 63 de nuestras municipalidades disponía de instrucción elemental y que únicamente en tres de ellas los letrados superaban el 30% de la vecindad; Santa Cruz de La Palma pasó a ser, según todos los indicios, el distrito más ilustrado, merced a la actuación de una minoría intelectual especialmente inquieta por la enseñanza, a la cual inspiró el sacerdote liberal Manuel Díaz Hernández.



Los avances de la escolarización infantil en el medio rural tropezaron con multitud de escollos, sin que dentro del urbano progresasen en demasía. Semejante panorama tuvo una lógica incidencia sobre la despolitización de las capas populares, convirtiéndose en uno de los soportes del caciquismo. En las primeras décadas de la pasada centuria resultaba muy habitual que, alrededor de las tres cuartas partes de los electores en los distritos agrarios, fuesen analfabetos. Así, por citar algunos exponentes de Lanzarote, lo eran el 73% de Haría en 1904 o en torno al 76% de San Bartolomé y Tinajo en 1908, tasa que en Arrecife bajaba al 65% en 1906. Incluso en las urbes nos encontramos con una situación de iguales características: el censo electoral de Las Palmas en 1913 consigna hasta un 77% en Tafira y en La Isleta y un 65% en San José.

Más allá de los fríos guarismos de las estadísticas, me interesa referir algunos hechos protagonizados por varios docentes que expresan el calamitoso estado de la educación canaria a finales del Ochocientos. Se decía ya por aquellas fechas que "enseñar en España es llorar", pero esta frase, que pudiera resultar tópica, está realmente lejos de traslucir las desventuras sufridas por nuestros educadores en múltiples períodos. También enseñar por esta ínsulas fue morir o, al menos, padecer innumerables agobios. El 5 de septiembre de 1896, el mismo día en que fue asesinado en Tías el cacique y dirigente conservador Leandro Fajardo Cabrera, se suicidó en Haría el maestro nacional Santiago Noda García, funcionario con casi 29 años de servicio a esas alturas. En carta que dejó al juez municipal, el también cacique Enrique Luzardo Béthencourt, expresaba que había tomado la fatal decisión por no disponer de medios elementales para sobrevivir. Le eran adeudados sus emolumentos desde hacía “muchos meses” y su salud quedó muy quebrantada a consecuencia de enormes penurias, justamente cuando ya tenía en curso el expediente de jubilación a instancia propia. El suicida pidió, en un último gesto de honradez irreductible, que de llegarse a cobrar los adeudos gubernativos fuese destinada la suma a retribuir a sus numerosos acreedores.

Lo curioso del trágico asunto es que Santiago Noda García, quien había ejercido el magisterio en Telde durante su juventud, fue quien enseñó las primeras letras a un escolar llamado Fernando de León y Castillo. En el transcurso de los años, mientras su antiguo discípulo iba escalando los peldaños de una brillantísima carrera pública, mantuvo con él correspondencia habitual, aunque el cacique mayor de las Islas Orientales omitiera en sus memorias (Mis tiempos, tº I, cap. I) cualquier referencia al instructor pueblerino de primaria y apenas rindiese exclusivo tributo a los “sabios profesores” del Colegio de San Agustín. Al que fuera marqués del Muni le atribuye nuestra historiografía un papel cardinal en el llamado “crecimiento económico moderno” de Canarias, pero el desarrollo espoleado por los puertos mayores y los nuevos cultivos dominantes no bastó para garantizar la digna existencia del hombre con el que aprendió a leer y a escribir. Hay anécdotas en extremo reveladoras sobre la auténtica fisonomía de una etapa histórica. Santiago Noda murió sin enterarse de las ventajas que deparó el omnímodo cacicato leonista. O si supo de ellas, le importaron un pimiento.



El caso del señor Noda no constituyó un fenómeno extraño en la coyuntura finisecular por estas latitudes. En abril de 1899, la escuela de niños de San Bartolomé de Tirajana llevaba más de un año sin recibir las partidas asignadas para materiales y su titular, Miguel Guerra, no cobraba las asignaciones desde hacía nueve meses. Los dos maestros nacionales de Valleseco, Benito Navarro y Tarcila Expósito, denunciaron en un desgarrador comunicado de prensa fechado el 28 de noviembre que se les debían, respectivamente, once y ocho mensualidades, motivo por el cual anunciaban la clausura de los dos centros bajo su titularidad. Navarro comentó incluso a varias familias, al principiar enero de 1900, que se había visto obligado a vender parte de sus bienes para atender créditos contraídos y a cultivar por sí mismo su pequeño fundo con el único objeto de poder subsistir. Poco después fue cerrada una de las escuelas de Arucas. Y podríamos aducir otros lances sincrónicos de idéntica o similar naturaleza.

Los gobiernos centrales de la Monarquía no se inquietaron mucho ante el pavoroso grado de incultura imperante en Canarias y ni siquiera el soplo regeneracionista alentado tras el “Desastre” del 98 cambió las cosas de rumbo. Las élites políticas insulares, emanadas de las oligarquías agromercantiles, tampoco mostraron lógicamente gran preocupación por la materia, porque un pueblo ignorante es controlado con mayor facilidad. A las oposiciones republicanas pertenecieron los casi únicos y sistemáticos trajines para encarar ese estado de cosas, si bien ya sabemos que sus marcos de actuación estaban limitados a las principales ciudades. En 1910 las tasas de alfabetización meramente alcanzaban el 36% la masculina y el 31% la femenina, valores que en 1920 escalaron sin más hasta el 40 y el 36%, siempre conforme a los cálculos de Núñez. Al filo de la Segunda República entrañaban todavía un 56 y un 46%. Y en esta provincia tan indocta florecieron, a pesar de todo, algunos focos culturales urbanos de primera magnitud. Nuestros mejores intelectuales y artistas sintonizaron muy pronto con las tendencias europeas más avanzadas a lo largo del Ochocientos, según una directriz que hizo posible, entre otras cosas, la creación sobre bases positivistas del Gabinete Instructivo en Santa Cruz de Tenerife y del Museo Canario en Las Palmas. Pero esa intelectualidad urbana, tan sensible a los dictados del pensamiento y del arte que provenían de Europa, exhibió por lo común una escasa sensibilidad ante la ignorancia del campesinado. Si esta región hizo unas aportaciones relevantes a la llamada Edad de Plata de la cultura española, las efectuó hasta fechas tardías fundamentalmente de espaldas a su profundo atraso cultural.


Las imágenes forman parte del Archivo Histórico de la Fedac.



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http://youtu.be/c2XIacwSSnM